TUCUMÃN
6 de mayo de 2026
Caso Lebbos: La Justicia absolvió a Sergio Kaleñuk y Víctor Soto
La causa se inició tras la desaparición de Paulina, ocurrida luego de salir de un boliche en la zona del Abasto, el 26 de febrero de 2006. El 11 de marzo, su cuerpo fue hallado en la localidad de Tapia, lo que dio inicio a una extensa investigación judicial.
La Justicia de Tucumán resolvió este miércoles absolver a César Soto, ex pareja de Paulina Lebbos, la joven asesinada el 26 de febrero de 2006, en una decisión que llegó tras más de dos décadas del hecho.
La decisión se basó en el beneficio de la duda y también alcanzó a Sergio Kaleñuk, quien estaba acusado por encubrimiento y fue desvinculado de la causa. La resolución fue dictada por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, luego de 14 jornadas de debate oral.

Sergio Kaleñuk
Con este fallo, el femicidio se mantiene impune, ya que no se logró establecer ningún autor.
Soto estaba señalado como presunto autor del asesinato de la joven de 23 años, cuyo cuerpo apareció tirado al costado de la ruta un 11 de marzo.
No solo había sido estrangulada, sino que presentaba lesiones provocadas por arma blanca, marcas de quemaduras de cigarrillo, el cuero cabelludo desprendido y las huellas dactilares alteradas.

César Soto
Este lunes, el padre de Lebbos había solicitado la recusación del fiscal de Cámara Carlos Sale, luego de que este retirara los cargos contra Kaleñuk. En la solicitud, reclamó que el representante del MPF había adoptado una postura “antojadiza, caprichosa e infundada”.
Y es que el proceso judicial estuvo atravesado por irregularidades desde sus inicios. Por ejemplo, el ex fiscal Carlos Albaca fue sentenciado en 2021 a seis años de prisión por encubrimiento agravado.
También quedaron tras las rejas el ex secretario de Seguridad Eduardo Di Lella, los ex jefes policiales Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, y el ex titular de la Unidad Regional Norte, Héctor Rubén Brito. El rol de la Policía tras la denuncia por desaparición en 2006 también fue juzgado, luego de haber alterado las actas del procedimiento para informar que el hallazgo fue producto de un rastrillaje realizado por efectivos de la comisaría local.

El caso
Paulina Lebbos desapareció la madrugada del 26 de febrero de 2006 tras haber salido con amigos y haberse dirigido al domicilio de Soto, ubicado en la calle Estados Unidos al 1200. Los investigadores sostienen que allí se produjo una discusión que derivó en la muerte de la joven por asfixia. Su cuerpo fue hallado el 11 de marzo del mismo año a la vera de la ruta 341, camino a Raco, donde las pericias determinaron que fue arrojada el mismo día en que ocurrió el asesinato.
En las horas previas al asesinato, la joven había ido a bailar al boliche “Gitana” y a la salida se subió a un remis Fiat Duna junto a una amiga, Virginia Mercado. A mediados de febrero pasado, la ex compañera de la carrera de Ciencias de la Comunicación de Lebbos admitió ante la Justicia que había encubierto el crimen con mentiras y omisiones clave. Los abogados defensores le recomendaron que reconociera las mentiras y omisiones, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos y el carácter sensible del caso para la sociedad tucumana. Lo hizo en una audiencia en donde los letrados solicitaron un juicio abreviado que el juez Patricio Agustín Prado rechazó e indicó que continúe su curso normal.

El magistrado entendió que el acuerdo no cumplía con los estándares exigidos por el Código Procesal Penal de Tucumán para validar este tipo de procedimiento, cuando Mercado indicó: “A mí me encantaría poder recordar, pero ya no puedo recordar”.
“Le quiero pedir a Virginia, en nombre de lo que ella ha dicho, de la amistad que la unía con mi querida Paulina, mi amada hijita, que diga la verdad. Si ella tanto la quería y eran tan amigas, ¿cómo se puede olvidar estos acontecimientos tan impactantes?“, declaró el padre de Paulina, Alberto Lebbos, quien estuvo presente en la audiencia.
