ECONOMÃA
2 de enero de 2019
En 2018 los alimentos aumentaron un 64% y aún existe una "inflación reprimida"
Son datos proyectados a la espera del Indice de Precios Al Consumidor, (IPC), de diciembre. El motivo es el "exhorbitante" salto cambiario, que aún no se trasladó totalmente a los precios.
En diciembre el aumento promedio de los precios es del 4,3%, lo que establece un piso alto para la inflación del último mes de 2018 y un consolidado proyectado para los alimentos del 64%.
Un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), así lo establece, el mismo se calcula que el incremento en la categoría alimentos es superior en 15 puntos a la inflación esperada para 2018.
En el trabajo se destaca que, "Los alimentos traccionaron la inflación del último mes de 2018 y establecieron un piso alto para el índice de precios de diciembre".
Se registraron en diciembre subas considerables en huevos (+17,8%), yerba mate (+6,3%), hamburguesas congeladas (+6,0%), fideos secos (+5,2%), salchichas (+5,0%), dulce de leche (+4,8%) y harina (+4,4%).
En rubro“leches, lácteos y huevos” del IPC aumentó 2,6 puntos más que el promedio en 2018 (12,8 puntos más en dos años), el rubro“café, té, yerba y cacao” subió 13,2 puntos más en 2018 (16,7 másen dos años), “aceites, gracias y manteca” trepó 15,3 puntos más en 2018 (13 más en dos años) y “pan y cereales” creció 15,5puntos más en el año (15,8 más en dos años).
Por su parte, en el canal mayorista, el índice general se incrementó 11,2 puntos más que los insumos agrícolas.
Cuando se analizan los precios de bienes de esta categoría de manera interanual, se observa que 41 de los 59 productos básicos relevados (el 69%) y publicados por el INDEC, con la estimación propia tuvieron un incremento por encima de la inflación proyectada del periodo (47,5%).
Los productos que más aumentaron en ese período son batata (244%), harina de trigo común triple cero (186%), el zapallo de anco (118%), los huevos (118%), fideos secos (107%), hamburguesas congeladas (97%), el algodón (96%), polvo paraflan (93%), tomate redondo (87%), cebolla (82%), pan francéstipo flauta (81%), aceite de girasol (80%), detergente líquido(79%), arroz blanco simple (77%), yerba mate (76%), papa (76%), yogur firme (72%).
Le siguen arvejas secas remojadas (68%), cerveza delitro (67%), lavandina (66%), desodorante personal (66%), aguasin gas (65%), sal fina (64%), manzana deliciosa (64%), pañales descartables (62%), pollo entero (62%), jabón en polvopara ropa (61%), salchicha de seis (61%), jabón en pan,shampoo (58%), jabón de tocador (55%), café molido (54%),banana (54%), filete de merluza fresco (54%)
Más abajo en el ránking se ubican leche en polvo entera (53%), dulce de leche (53%), manteca (52%), carne picada común (48%), paleta (48%) y salame (48%).
"El desbarajuste inflacionario de 2018 tuvo una magnitud difícil de predecir hace un año atrás. A la espera del último número (oficial) de diciembre ya se tiene la seguridad de que estamos ante el año de mayor aumento de precios desde 1991", destaca el informe.
Estos aumentos se deben principalmente al salto cambiario, exorbitante del 100%, cifra que no se observaba desdela salida de la convertibilidad.
Según el trabajo, una de las particularidades de esta mega devaluación tiene que ver con su incompleto traslado a precios.
Puntualiza que "dada la imposibilidad de la demanda interna de hacer frente a aumentos de precios tan desacoplados de las variaciones salariales, aún se verificaun efecto latente de 'inflación reprimida' en la economía".
Cabe mencionar que el traslado a precios de este último salto cambiario aún es incompleto". (Informe de UNDAV)
Por su parte en noviembre, la suba de precios al consumidor arrojó un alza de 3,2% y un acumulado para los primeros once meses de 43,9%.
En los últimos tres años los precios se dispararon a tal punto que pasó a ser la principal preocupación en el seno de la sociedad, la inflación de 2018 se convirtió en la más elevada desde la hiperinflación galopante de 1989/91.
Fuente: ambito
