SOCIEDAD
25 de diciembre de 2018
Los ayudantes de Santa
Rita y Víctor regalaron alrededor de 9 mil juguetes en los últimos 9 años. Su casa de toda la vida es un taller y también, un depósito donde fabrican, arreglan y pintan camiones y muñecas.
Ellos están juntos hace 61 años y hace casi una década comparten un proyecto solidario. Construyen camiones, rompecabezas y arman muñecas para regalarles a chicos los embalan para llevar o mandar a comedores y hogares de todo el país. Una particularidad de este matrimonio de 82 y 84 años no quieren entregarlos en mano. Les gusta generar ese misterio e ilusión en los chicos que los reciben, aunque muchas veces, cuando los ven irse, algunos se acercan para abrazarlos.
Rita contó que ninguno de los dos sabía cómo hacerlo sino que con amor y paciencia diseñaron los modelos. "El que empezó fue mi marido que colaboraba con el Banco de Alimentos de Vicente López clasificando la comida que después los voluntarios llevaban a los comedores, y vio que muchos chicos no tenían con que jugar y se le ocurrió hacerles juguetes. Él me decía que hacía cosas para los varones y que faltaban para las chicas, así que le respondí que yo me iba a encargar de hacer las cosas para las nenas: no solo muñecas, sino también títeres de manos, de dedos o pizarrones de tela para que ellos pudieran dibujar", recuerda Rita.
Cabe destacar que todo fue a pulmón, con madera que reciclaban, con telas que les regalaban y objetos en desuso. En 2009 crearon la ONG UPA: Unidos Para Ayudar y desde entonces cuentan con voluntarios con los que se reparten las tareas. "Mi señora primero me miró para ver qué iba a hacer. El objetivo siempre fue que un chico tenga un juguete de él, no heredado, no prestado, aunque sea modesto, que sea suyo", cuenta Víctor.
La esperanza que guarda ésta pareja es que otros se contagien de su entusiasmo. Esperan que cada vez sean más los voluntarios que desde su casa hagan algo para ayudar a un otro. La clave para ellos es entender que la solidaridad tiene que existir durante todo el año. "Para los chicos tendría que ser todo el año navidad, porque quizás en las fiestas le llegan a algunos grupos regalos pero hay otros a los que no. Si se sumara más gente, si pensaran cinco minutos cada día en que puede hacer algo por el otro, el mundo estaría mejor".
Fuente: tn
