MUNDO
11 de julio de 2026
Un bebé fue declarado muerto y horas después lo encontraron vivo en la morgue
El caso ocurrió en un hospital de Arizona y generó conmoción en Estados Unidos. El niño, de 18 meses, había sido dado por muerto tras un casi ahogamiento, pero fue hallado con signos vitales en la morgue más de cinco horas después. Investigan posibles fallas médicas y negligencia.
Un impactante caso sacude al sistema de salud en Estados Unidos: un bebé de 18 meses fue declarado muerto por un médico en Arizona, pero horas más tarde fue encontrado con vida en la morgue del mismo hospital. El hecho ocurrió en el Mercy Gilbert Medical Center y abrió una investigación tanto por posibles errores médicos como por las circunstancias familiares que rodearon el episodio.
Según trascendió, el niño había sufrido un casi ahogamiento en la piscina de su casa. Fue trasladado de urgencia al hospital, donde un profesional certificó su fallecimiento. Sin embargo, dos policías que intervinieron en el operativo habían advertido previamente que el menor presentaba signos de vida, una observación que no fue tenida en cuenta en ese momento.
Cinco horas y media después, el personal de la morgue descubrió que el bebé aún respiraba. De inmediato, se activó un protocolo de emergencia y el niño fue derivado en avión sanitario a otro centro de mayor complejidad para continuar con su atención.

A partir del hecho, autoridades sanitarias iniciaron una auditoría interna para determinar si hubo negligencia profesional o fallas en los procedimientos. También se analiza si se cumplieron los estándares exigidos para confirmar el fallecimiento en pacientes pediátricos, un proceso que suele requerir especial cautela.
Tras ser estabilizado, el niño fue sometido a estudios complejos. Una resonancia magnética confirmó que sufrió daño cerebral severo como consecuencia de la falta de oxígeno, por lo que necesitará cuidados médicos de por vida. Su evolución sigue siendo reservada y bajo seguimiento intensivo.
Los expertos advierten que, en casos de asfixia por inmersión, el tiempo de respuesta es determinante para evitar secuelas neurológicas. Incluso cuando se logra reanimar al paciente, pueden quedar daños irreversibles si el cerebro estuvo varios minutos sin oxígeno.
En paralelo, el caso también tiene un costado judicial. Los padres del menor fueron reportados a la fiscalía luego de que la policía detectara que ambos podrían haber estado bajo los efectos de sustancias al momento del accidente. La principal hipótesis apunta a una posible negligencia en el cuidado del niño, que habría accedido sin supervisión a la piscina del hogar./ABCDiario.
