ARGENTINA
16 de abril de 2026
SanCor tiene una deuda de USD 120 millones y pidió la quiebra
La cooperativa láctea no logró recomponer su operación, no pudo acceder a financiamiento y acumuló nuevas deudas, incluso salariales y fiscales.
La histórica cooperativa láctea SanCor pidió la quiebra ante la Justica tras más de un año en concurso preventivo y una deuda que ronda los USD 120 millones.
La presentación fue realizada ante el juez Marcelo Gelcich, en Rafaela, y responde a un escenario que la propia compañía ya considera irreversible: no logró recomponer su operación, no pudo acceder a financiamiento y acumuló nuevas deudas, incluso salariales y fiscales. En ese contexto, el concurso preventivo dejó de ser una herramienta viable.
Según datos judiciales, la firma tiene más de 1.500 acreedores verificados y un pasivo que supera los USD 90 millones, además de más de $40.000 millones. La situación refleja el deterioro sostenido de una empresa que supo ser emblema del sector lácteo argentino.
Desde 2017, SanCor viene perdiendo participación en el mercado, pasó de procesar cerca de 4 millones de litros diarios de leche a menos de 500.000. En ese proceso, vendió plantas, marcas históricas y redujo su estructura productiva. A eso se sumaron conflictos laborales, como el que mantuvo durante ocho meses con el gremio Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), que profundizaron su crisis.
De hecho, el sindicato fue uno de los primeros en confirmar la novedad. En un comunicado firmado por su titular, Héctor Ponce, señalaron que la empresa se encuentra en un estado de “cesación de pagos, impotencia e insolvencia patrimonial general y definitiva”.
Además, denunciaron que la compañía se sostiene con deuda hacia sus trabajadores: aseguran que se adeudan ocho meses de salarios, además de aguinaldos, y que el gremio debió asistir con fondos propios para garantizar prestaciones básicas.
La historia reciente de SanCor también estuvo atravesada por decisiones políticas y cambios en su estructura empresaria. En 2006, un acuerdo con Adecoagro fue frenado durante el gobierno de Néstor Kirchner, que impulsó en su lugar un financiamiento desde Venezuela. Años después, la firma terminó vendiendo activos a esa misma compañía, que hoy tiene participación del ecosistema cripto vinculado a Tether.

En paralelo, el juez del concurso había designado a una coadministradora para supervisar la gestión tras cuestionamientos a la conducción de la empresa, lo que ya anticipaba un desenlace complejo.
Aunque la quiebra aún debe ser formalizada por la Justicia, en el sector ya la consideran inminente. Incluso, trascendió que se convocará a una asamblea de productores para ratificar la decisión.
Desde Atilra, sin embargo, plantean que el proceso podría abrir una nueva etapa. “No es el final”, señalaron, y apuntaron a la posibilidad de una continuidad productiva bajo otra estructura. /FN.
