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18 de enero de 2026

Seis años sin Fernando Báez Sosa: "La vida nuestra cambió totalmente para siempre"

Graciela Sosa madre del joven que murió a raíz de la golpiza propinada por rugbiers, contó cómo viven, ella y su marido, sin Fernando. El documental y un consejo para la juventud.

"Perdón que recién ahora te contesté, pero no estaba con mucho ánimo, estamos muy bajoneados con Silvino", dijo de Graciela, como apagada y excusándose ante Clarín en un audio de WhatsApp.

Este 18 de enero se cumplen seis años del terrible golpe que cambió para siempre las vidas de este humilde matrimonio nacido en Paraguay: el crimen de su único hijo, Fernando Báez Sosa, de 18 años, atacado a trompadas y patadas por un grupo de rugbiers afuera del boliche Le Brique, en Villa Gesell.

Eran las primeras vacaciones solo de este adolescente recién egresado del Colegio Marianista, de Caballito, que soñaba con ser abogado.

Su mamá atesora la foto que, el 10 de enero de 2020, le sacó en el palier del edificio de Pueyrredón al 1800, con el bolso, antes de ir con sus amigos rumbo a la Costa. Primero fue a Miramar y la madrugada del 16 de enero salió para Gesell, donde terminaría siendo víctima de un crimen feroz.

La última foto que le sacó a Fernando Báez Sosa su mamá Graciela, antes de viajar a la Costa.

Graciela Sosa (59) participará este domingo, a las 19.30, de una misa junto con Silvino Báez (52) en la Parroquia Santísimo Redentor, en Larrea 1252, de Recoleta.

Por el caso hubo cinco condenas a perpetua: Máximo Thomsen (26), Ciro Pertossi (25), Matías Benicelli (26), Luciano Pertossi (24) y Enzo Comelli (25). Los otros tres acusados recibieron 15 años: Ayrton Viollaz (26), Lucas Pertossi (26) y Blas Cinalli (24).

-¿Cómo resumirías estos seis años sin Fernando?

-Estos seis años sin Fernando es lo más triste y doloroso. A pesar de tanto tiempo, es como si fuera ayer. Lo extrañamos demasiado. La vida nuestra cambió totalmente para siempre. Con Fer a nuestro lado era lo más bello y hermoso. Nos llenaba de alegría con su ternura. Siempre atento y humilde, nos hacía sentir tanto orgullo con su logros.

-¿Qué es lo que más extrañan?

-Extrañamos mucho su llegada a casa, sus abrazos, sus besos y, sobre todo, escucharlo decir 'te amo ma y te amo pa'. La pérdida de un hijo es lo más triste, jamás se puede superar. La vida continúa y tratamos de aprender a convivir con el dolor, pero no encontramos una razón para vivir.

-¿Cuál es el recuerdo más fresco que tenés de él?

-El recuerdo más lindo que se me presenta es el día que nació y nos trajo alegría y amor eterno en nuestra vida. También pienso en aquel día que preparó la valija con tanta alegría para irse de vacaciones con sus amigos. Era feliz al marcharse. Nos abrazamos fuertemente y nos dijimos un adiós, un hasta pronto y un te amo que jamás olvidaré.

-¿Sos de soñarlo? ¿En qué circunstancias? ¿Le hablás?

-Lo he soñado en varias oportunidades, como un sueño real, lleno de felicidad a su lado, y siempre desaparece como una estrella, con su sonrisa que irradia una luz. Al despertar lo busco en su pieza y no lo encuentro. Vivo de sus recuerdos, converso con él siempre, contándole de la vida nuestra y de sus amigos. Y más lo hago cuando lo visito en el cementerio y cuando estoy sola. Muchos me dicen 'él está contigo', pero es muy difícil vivir sin su presencia.

Graciela Sosa, y su esposo, Silvino Báez, junto al abogado Fernando Burlando.

-¿Su habitación sigue igual?

-Todas sus cosas están en su habitación. A veces pienso en donarlas para quien lo necesite y le pueda servir, pero me cuesta despojarme de ellas.

-¿Pudiste ver la serie completa en Netflix? ¿Te pareció verosímil?

-La verdad hasta ahora no tuve valor de ver el documental, pero ya llegará ese momento de tomar coraje para verlo. Muchos de los que lo vieron me comentaron de las comparaciones que hicieron acerca de la vida y la muerte, y que el dolor es igual para todos. Me pareció poco coherente. Nos merecemos más respeto, nos arrebataron lo mejor de nuestra vida y lo que hicieron no se puede enmendar con lágrimas falsas.

-¿Qué te generaron las palabras de los condenados? ¿Creés en el “arrepentimiento” de quienes hablaron?

-No me conmueve nada porque a mi hijo nadie me lo devuelve. Solo quiero justicia por mi hijo. ¿Arrepentidos? No le creo a ninguno, todos disfrutaron la muerte de un inocente y hasta lo querían festejar como un trofeo, con bebida y flores.

-¿Considerás que el caso Fernando marcó un antes y un después para la diversión de los jóvenes en los boliches de la Costa?

-Ojalá la muerte de mi hijo no quede en vano y que la juventud tome conciencia de que con la violencia no se logra nada y también que no hay que considerarse superior ni discriminar a nadie, porque todo somos iguales. Valoremos la vida humana. Fernando pudo haber sido cualquiera de nosotros. La vida es lo más lindo que tenemos y el sufrimiento que pasamos por la pérdida de nuestro hijo no se lo deseo a ninguna familia.

-¿Qué consejo les darías a los jóvenes?

-Todos esperamos que la salida de un hijo tenga un retorno a su hogar. Anhelo que la juventud recapacite a decir 'no más violencia que la vida es hermosa'. Esperemos que pronto lleguen las condenas firmes y que Fernando descanse en paz. Clarín.

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