INTERNACIONALES
20 de febrero de 2019
Trump advirtió que los militares venezolanos lo perderán todo si apoyan a Maduro
El presidente estadounidense busca el quiebre de las fuerzas armadas, el principal sostén del Gobierno de Nicolás Maduro, a quien acusó de ser un "títere cubano".
Aseguró, “Sabemos quiénes son y sabemos dónde guardan los miles de millones de dólares que se robaron. Si eligen (a Maduro) no van a encontrar refugio, van a perder todo”.El mandatario ya aprobó en el pasado sanciones para congelar e incautar cuentas bancarias de empresas venezolanas, funcionarios y personas vinculadas al Gobierno chavista.
Trump agregó que, “Están arriesgando su futuro y el futuro de Venezuela por un hombre que es controlado por los militares cubanos y protegido por un ejército privado de soldados cubanos. Maduro no es un patriota venezolano, es un títere cubano”.
El Presidente de EE UU lanzó estas advertencias luego de denunciar que “el dictador Maduro bloqueó el ingreso de ayuda vital” a Venezuela y antes de pedirle a los militares que permitan el paso de la ayuda humanitaria el próximo sábado, cuando el presidente interino proclamado por la Asamblea Nacional, el antichavista Juan Guaidó, y miles de sus voluntarios se movilizarán a la frontera.
Fue el primero en reconocer a Guaidó como presidente interino de Venezuela - “apenas 30 minutos después de su jura”, según reivindicó ayer- y luego aumentó la presión diplomática con duras sanciones contra la empresa petrolera estatal PDVSA, el corazón de la economía del país sudamericano.
En una nueva escalada, apuntó especialmente contra las fuerzas militares de Venezuela, “una institución que tiene un rol central que cumplir”, según destacó Trump en su discurso, transmitido por el canal de noticias público PBS.
En tanto analistas venezolanos y extranjeros coinciden que las fuerzas armadas es el único actor institucional con capacidad de cambiar la relación de fuerza en Venezuela. Por eso, Maduro ha destacado una y otra vez el apoyo de la cúpula castrense y la disciplina -que salvo algunas excepciones- primó entre los oficiales y la tropa.
Trump no hizo ningún anuncio concreto, como algunos esperaban. En cambio, se concentró en dar un mensaje lleno de simbolismo, por momentos más dirigido al electorado latino conservador en Estados Unidos -mayoritarios en estados claves como Florida-, que a sus aliados latinoamericanos.
“El socialismo por definición no respeta las fronteras. No respeta los límites ni los derechos soberanos de los ciudadanos o de sus vecinos. Siempre está buscando expandirse, inmiscuirse y subyugar a los demás a su voluntad”, sentenció el mandatario y apuntó contra tres gobiernos latinoamericanos. “Los días del socialismo están contados, no sólo en Venezuela, pero también en Nicaragua y en Cuba”, sostuvo y el auditorio estalló en aplausos.
Habló en la Universidad Internacional de Florida, ubicada en el distrito de Sweetwater, una de las zonas de Miami donde se concentra la mayor parte de inmigrantes venezolanos.
Trump fue presentado por su esposa, Melania Trump, una inmigrante de 48 años que nació en la ex Yugoslavia socialista. “Muchos de los que están acá saben lo que es vivir bajo la opresión del socialismo y el comunismo”, sentenció la primera dama antes de pasarle el micrófono a su esposo.
En medio de una creciente escalada de tensión por la crisis en Venezuela, Trump no se enfocó solo en ese país, sino que dio un mensaje contra el socialismo como sistema político.
Trump los describió como regímenes “tiránicos” y “totalitarios” y reiteró una promesa que había hecho en su último discurso del Estado de la Unión, en la inauguración del año legislativo en el Congreso, y que no se escuchaba de boca de un presidente desde los años de la Guerra Fría: “Estados unidos nunca será un país socialista”.
Fuente: ambito
